Desde muy niña aprendió a vencer dificultades y ahora es administradora de empresas

Cuando llegó el momento de ir al CSN (College of Southern Nevada) Mayra Silvas decidió empeñar todas sus joyas de quinceañera para pagar sus estudios. “Fue una decisión difícil pero ahora veo y entiendo que hice lo correcto y estoy muy contenta porque ya casi termino mi carrera”.

Mayra Silvas, ha sido una luchadora de sus ideales y desde pequeña aprendió a vencer dificultades, estudió con sacrificios y se declara orgullosa de ser inmigrante y de poder aportarle a este país con su trabajo y conocimientos. Foto Inmigración.com / Cortesía Mayra Silvas.
Hernando Amaya / Inmigración.com

LAS VEGAS, NV.- A la edad de 5 años Mayra Silvas llegó junto con su mamá y hermano a Estados Unidos, procedentes de Tijuana, Baja California. Ahora, ella es consciente de que su mamá tomó esa decisión para darle a sus hijos la oportunidad de tener un mejor futuro en este país. Se instalaron en Las Vegas, Nevada, donde viven desde entonces.

Desde muy pequeña empezó a sentir la diferencia de estar en otro país. En la escuela no le entendía a sus compañeritos y tampoco tenía quien le ayudara con sus tareas. “Fue muy difícil porque no tenía a quien pedirle ayuda y tuve que valerme por mi misma”, relata Mayra.

“En mi primer grado de escuela tuvieron que moverme de ‘track’ porque estaba atrasada en inglés y eso hizo que me sintiera muy mal”, recuerda. A tan corta edad, ya enfrentaba sus primeros retos.

Mayra Silvas reconoce el valor de la familia y como Office Manager en FileRight.com, ayudó a coordinar “el día de llevar los niños al trabajo”, el 27 de abril de 2017. Foto Inmigración.com / Cortesía Mayra Silvas

Con el tiempo, aprendió el idioma y no tuvo problema para asimilarse a la cultura estadounidense.

Sus recuerdos de México se remontan a su vida en familia, cuando jugaba con sus primos y había reuniones frecuentes los domingos. Sólo regresó hace unos diez años por el fallecimiento de uno de sus abuelos y desde entonces no ha vuelto.

Hacia sus 16 años Mayra empezó a buscar trabajo porque quería seguir estudiando y sabía que tenía que pagar por sus estudios. Preguntando, encontró una oportunidad en un restaurante McDonalds pero no la pudieron recibir porque se identificaba con el ITIN (Número de Identificación Tributaria), que no era válido para trabajar.

Allí fue consciente de lo que significaba no tener documentos migratorios legales en Estados Unidos. Fue otro duro golpe. Tampoco lo hablaba con nadie “porque uno no sabe las intenciones que tiene la gente”.

Con un futuro incierto, su miedo fue creciendo porque tampoco iba a poder seguir sus estudios al terminar su high school ni podía aplicar para conseguir una beca y los recursos de la familia no eran suficientes para solventar esa situación.

Pero Mayra no se dio por vencida. Siguió esforzándose para poder estudiar. “Cuando llegó el momento de ir al CSN (College of Southern Nevada) decidí empeñar todas mis joyas de quinceañera y pagar mi primer semestre” recuerda. “Fue una decisión difícil pero ahora veo y entiendo que hice lo correcto y estoy muy contenta porque ya casi termino mis estudios”.

En su trabajo, Mayra Silvas ha puesto en práctica sus estudios de administradora de empresas con énfasis en recursos humanos. Le pide al congreso que apruebe una reforma migratoria que ayude a los “dreamers” y familias como la de ella. Foto Inmigración.com / Cortesía Mayra Silvas

Primero pensó estudiar periodismo pero luego se decidió por Administración de Empresas (Business Management) con énfasis en Recursos Humanos (Human Resources).

Fue entonces cuando llegó la noticia que empezó a cambiarle la vida. El presidente Barack Obama ordenó amparar de la deportación a los jóvenes llegados en la infancia, como ella. Era el DACA.

Sin embargo, ella tomó la noticia con precaución porque era entregarle toda su información al gobierno y ello contemplaba riesgos.

“Si cambiaban la decisión entonces podrían llegar a buscarme en mi casa, en la escuela o en mi trabajo y llevarme a México donde no había hecho mi vida”, reflexionó.

Lo pensó por varios meses pero finalmente se decidió y ahora es benficiaria de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia.

Recuerda que antes de tener DACA “una amiga me estuvo buscando para trabajar en una empresa pero yo no podía aceptar ese trabajo, aunque lo necesitaba, y tampoco quería que supiera que no tenía documentos”.

“Cuando ya tenía mi DACA mi amiga me volvió a llamar y entonces acepté rapidito y me presenté a la entrevista un viernes. El siguiente lunes ya estaba trabajando. Todo pasó muy rápido y fue gracias a DACA”, afirma Mayra con gran alegría.

En febrero de este año cumple cuatro años trabajando para FileRight.com, la empresa que le dio la oportunidad de iniciar su vida laboral y poder hacer planes para el futuro.

Con su dedicación y empeño, Mayra fue creciendo en la empresa y ahora es Office Manager y maneja varios asuntos relacionados con recursos humanos, gracias a su estudio.

Por cosas del destino, en este trabajo ha aprendido mucho más sobre los procesos de inmigración -que es a lo que se dedica la empresa- y a visto a lo que se enfrentan las personas en su proceso para lograr arreglar sus documentos migratorios.

La historia de Mayra refleja lo que la gran mayoría de jóvenes beneficiarios de DACA han logrado en este país. No vencerse ante la adversidad y perseguir el ‘sueño americano’.

Pero ahora la incertidumbre ha regresado porque no sabe qué va a pasar con DACA después del 5 de marzo. “Creo que las cosas pueden empeorar por lo que he visto del presidente. Este es un gran país por su diversidad, por la riqueza de culturas y él no lo quiere ver así”, afirma esta “dreamer” que sin embargo no pierde la esperanza y confía que el congreso pase una reforma migratoria o que le permitan a los “dreamers” arreglar su situación “porque nosotros no tuvimos la decisión de llegar a este país pero tampoco pienso que fue algo malo”.