La abogada dreamer que tiene demandado al presidente Trump

Nunca recibió ni solicitó apoyo oficial. Por las calificaciones que obtuvo en California, la Universidad de Cleveland le concedió una beca para el primer año de estudios. Afirma que ha tenido "una vida de grandes esfuerzos"

La abogada de inmigración y dreamer, Dulce Miriam García, encabeza una de las protestas por una ley Acta del Sueño limpia el 4 de diciembre de 2017, en San Diego, California. Foto Archivo Inmigración.com / Manuel Ocaño.
Manuel Ocaño / Inmigración.com

CHULA VISTA, CALIFORNIA.- La abogada de inmigración Dulce Miriam García, dreamer mexicana, espera que, si el congreso falla en apoyar a los 800 mil jóvenes soñadores, una demanda que ella le interpuso al presidente Donald Trump impida que la administración desmantele el programa de Acción Diferida para quienes Arribaron en la Infancia, o DACA.

La joven abogada, dijo que está dispuesta a llevar el caso ante la Corte Suprema de Justicia si es necesario “y cuando antes, mejor, porque cada día muchos dreamers pierden la protección” ante deportaciones, declaró a Inmigración.com

La demanda se encuentra en la Novena Corte de Apelaciones en San Francisco y se perfila para pasar a un panel de jueces y posteriormente al máximo tribunal en el país.

García, que con sus propios recursos estudió en la Universidad de California en San Diego (UCSD) y en la Universidad Estatal de Cleveland, podría hacer historia al convertirse en la primera dreamer que lleva ante la Suprema Corte de Justicia al presidente de Estados Unidos.

La demanda es colectiva, presentada en septiembre a nombre de seis dreamers, incluida la abogada. El caso se conoce como “García contra Trump”.

La abogada de inmigración, que estableció sus oficinas en una zona comercial sin lujos en Chula Vista, California, no pierde la sencillez que la ha caracterizado. Reconoce que su vida ha sido de grandes esfuerzos.

Cuando narra lo que tuvo que hacer para pagar sus estudios, expresa con orgullo que tuvo que “vender flores, estacionar vehículos, trabajar en lo que pudiera” mientras continuaba su educación superior.

Nunca recibió ni solicitó apoyo oficial. Por las calificaciones que obtuvo en California, la Universidad de Cleveland le dio una beca para el primer año de estudios.

Vive con sus padres y un hermano menor, en una familia muy unida. A veces su madre la observa a distancia cuando bloquea en grupo temporalmente una intersección de San Diego en protesta por la cancelación de DACA, o encabeza un ayuno de días para presionar a una senadora federal que apoye a los dreamers.

Luchadora incansable por el Dream Act, la abogada dreamer Dulce Miriam García, siempre encabeza las protestas y espera que su demanda surta efecto si el Congreso falla en pasar una legislación que favorezca a cerca de 800 mil jóvenes en este país. Foto Inmigración.com / Manuel Ocaño

Dulce Miriam García llegó a Estados Unidos desde Cuernavaca, en el sureño estado mexicano de Morelos, cuando tenía diez años de edad.

Confesó que siempre quiso ser abogada, y aunque no puede ayudarse a sí misma como beneficiaria de DACA, sí ha resuelto casos de sus clientes.

El septiembre pasado, cuando el fiscal general Jeff Sessions anunció la suspensión de DACA y llamó a los jóvenes soñadores “adultos ilegales” que se beneficiaban, García decidió usar sus conocimientos profesionales.

“Yo pienso que la manera en que el gobierno canceló DACA fue inconstitucional; creo que es un argumento válido y fuerte. Creo que las posibilidades son grandes para ganar, retener y restaurar el programa de DACA”, confió García.

Sessions dejó en manos del congreso la decisión de continuar, modificar o cancelar definitivamente DACA, en un plazo de seis meses. Luego el presidente Trump reconoció que su plan era hacer que la continuación de DACA dependiera de otras variables, principalmente la de obtener el dinero para financiar el muro fronterizo con México.

Mientras los jóvenes soñadores piden una ley Acta del Sueño (Dream Act) que les permita obtener la residencia legal permanente, y que sea una ley “limpia”, desvinculada del muro o cualquier otra iniciativa, el tiempo avanza hacia el plazo del 5 de marzo sin que los congresistas alcancen un acuerdo.

La abogada García confía que su demanda sea una alternativa efectiva.

“Tengo todas mis esperanzas en este caso. Como ya sabemos, el congreso nos está defraudando, nos está fallando una vez más, y tengo todas mis esperanzas de que este caso podría por lo menos mantener el programa de DACA”, comentó la abogada.

NOTA DEL EDITOR: Después de realizar esta entrevista, un juez federal del noveno circuito ordenó seguir adelante con las renovaciones de DACA y el gobierno apeló la sentencia ante la Corte Suprema de Justicia, cuyo fallo no se conocía hasta el cierre de esta edición.