Las negociaciones sobre el acuerdo migratorio, que pretenden dar una solución permanente a los más de 800.000 jóvenes que perderán su protección ante la deportación que les ofrece el programa de Acción Diferida (DACA), al que ha puesto fin el presidente de EE.UU., Donald Trump, están estrechamente ligadas a los fondos federales que deben aprobarse antes del viernes para no incurrir en un cierre parcial del Gobierno

En el reporte “Interferencia a la Ayuda Humanitaria. Muerte y Desaparición en la Frontera de los EE.UU con México”, difundido hoy, la organización asegura que agentes de la Patrulla Fronteriza “cortan, pisotean, golpean, vierten y confiscan” los recipientes con agua que sus voluntarios dejan a lo largo de las rutas del desierto

La fuente sostuvo en un boletín que cerca del 20 % de los salvadoreños que mandan remesas al país centroamericano tienen TPS y que sus envíos suman unos 600 millones de dólares al año, que equivalen el 10 % del total de estas divisas y el 2,2 % del producto interno bruto

Los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, en inglés), indicó que los individuos que ya tenían permisos de “DACA” pueden solicitar una renovación sometiendo los formularios “I-821D”, “I-765”, y la planilla adicional que acompaña a este último, con el pago de la cuota, o una solicitud de exención de la tarifa

Esta afirmación se produce horas después de que el diario The Washington Post publicase que el presidente Trump calificó como “agujeros de mierda” a Haití, El Salvador y los países africanos, y aunque el gobernante dijo no haber usado esas palabras, reconoció hoy que había empleado palabras “duras” sobre esas naciones

El senador Richard Durbin dijo estar convencido de que no será posible aprobar una solución “limpia” para dar un estatus legal permanente a los jóvenes indocumentados, tal y como quieren los “soñadores”, que rechazan que esta medida pueda incluir medidas que puedan afectar al resto de los indocumentados o la construcción del muro con México