Juez mantiene indefinidamente freno a deportación de familias reunificadas

Sabraw, que está cargo de una demanda en contra de la separación de familias inmigrantes detenidas en la frontera, se pronunció así en relación con una nueva demanda recién transferida a la corte de San Diego (California) en nombre de niños que fueron separados de sus padres al llegar a la frontera

Decenas de padres de familia y algunos menores son deportados de Estados Unidos principalmente hacia Honduras y Guatemala. En la gráfica familias caminan por la pista del aeropuerto internacional La Aurora de Guatemala, luego de ser deportadas por una orden de juez estadounidense después de redadas efectuadas en Georgia. El juez Sabraw ha ordenado detener las deportaciones de familias que han sido reunificadas. Foto EFE/Esteban Biba
EFE

SAN DIEGO, CA.- El juez estadounidense Dana Sabraw decidió mantener el freno temporal a las deportaciones de familias inmigrantes recién reunificadas, con el fin de dar oportunidad a que los menores también puedan presentar peticiones de asilo.

La decisión del juez Dana Sabraw, anunciada el jueves 16 de agosto, no establece hasta cuando se mantendrá el freno a la deportación, pero es seguro que va a estar vigente por lo menos hasta la audiencia que convocó para la próxima semana con el fin de discutir del asunto.

Sabraw, que está cargo de una demanda en contra de la separación de familias inmigrantes detenidas en la frontera, se pronunció así en relación con una nueva demanda recién transferida a la corte de San Diego (California) en nombre de niños que fueron separados de sus padres al llegar a la frontera.

En virtud de la orden judicial emitida este jueves, el gobierno de Donald Trump no va a poder forzar a un padre a elegir entre renunciar al derecho del niño a solicitar asilo para que sean todos deportados como familia o aceptar ser expulsado sin el menor para que éste pueda pelear el caso por su cuenta.

“Una nueva separación de la familia” iría en contra de la “orden ejecutiva del presidente que restableció la unidad familiar y abandonó la política de separación de familias, además que agravaría en gran medida los esfuerzos actuales para reunificar a casi 400 padres que fueron deportados del país mientras sus hijos continúan en Estados Unidos”, dice el juez en su orden.

La administración federal informó también el 16 de agosto que ha reunido con sus padres a 2.010 de los 2.654 niños que separó de sus familias a consecuencia de la política de “cero tolerancia” hacia la inmigración ilegal, pero precisó que en muchos de esos casos los progenitores cuentan con una orden de expulsión.

Los abogados del Departamento de Justicia (DOJ) se quejaron al juez Sabraw de que el freno a las deportaciones de las familias reunificadas está generando problemas de espacio en los centros de detención e interfiriendo con las operaciones de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), pero Sabraw decidió mantenerlo.

La orden de Sabraw beneficia también a los padres que anteriormente habían firmado un formulario entregado por el gobierno para renunciar al derecho de solicitar asilo para sus hijos.

El juez detectó que este documento “no fue diseñado para informar a los padres sobre los derechos de asilo de sus hijos, y mucho menos sobre la renuncia a ellos”.

“La ausencia completa de cualquier mención de los derechos de asilo de los niños en cualquiera de estas formularios condena el argumento de los demandados”, resaltó Sabraw luego de que el gobierno alegara que había notificado de forma certera a los miembros de la demanda colectiva.

Los abogados de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), quienes interpusieron un litigio alterno en nombre de los padres afectados, habían expresado que el formulario entregado por autoridades federales es “engañoso” y hace creer que es necesario renunciar a su derecho de pelear el caso para ser reunificados con sus hijos.