La abogada de inmigración Dulce Miriam García, dreamer mexicana, espera que, si el congreso falla en apoyar a los 800 mil jóvenes soñadores, una demanda que ella le interpuso al presidente Donald Trump impida que la administración desmantele el programa de Acción Diferida para quienes Llegaron en la Infancia, DACA.

A más de una semana desde que se conoció la culminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para cerca de 200 mil salvadoreños, con un plazo de 18 meses para hacer una transición, la noticia aún se digiere con dificultad entre millares de beneficiarios, quienes apesadumbrados buscan respuestas a inquietudes en diferentes círculos reforzados con la incertidumbre.

Ante la decisión del gobierno del presidente Donald Trump de eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños en un plazo de 18 meses, la comunidad ha encontrado en las redes sociales a un gran aliado para informar y tratar de llevar tranquilidad a las miles de familias afectadas y servir de contrapeso a las noticias tendenciosas que causan confusión

Sólo horas después de la notificación emitida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que da por terminado el Estatus de Protección Temporal, TPS, para cerca de 200 mil salvadoreños, en el lapso de 18 meses, el movimiento de beneficiarios de este estatus pretende mantenerse en pie de lucha para que se escuche su voz y encontrar una salida definitiva a la situación de limbo legal al que se encaminan.

Un grupo de dreamers bloqueó el 4 de diciembre una de las principales vías del centro de San Diego pidiendo a la senadora federal demócrata Dianne Feinstein que se comprometa a aprobar el presupuesto para el próximo año únicamente si incluye la propuesta del Acta del Sueño, que proporcionaría protección de deportaciones a unos 800 mil jóvenes soñadores. No hubo detenidos.