La tranquilidad de la Semana Santa (Spring Break) en Estados Unidos, fue interrumpida el domingo de Pascua (Easter) por el presidente Donald Trump, cuando anunció en varios furibundos ‘tweets’, que daba por muerto el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia DACA, y exigía a México que hiciera más por frenar el flujo de inmigrantes que atraviesa su territorio con la meta de llegar a Estados Unidos.

La discusión de la legalización de 800.000 “dreamers” ha llegado a un punto álgido en el que reina la incertidumbre tanto en el congreso como en organizaciones comunitarias a nivel nacional y la comunidad estadounidense que observa la “pelea” del presidente Trump contra cualquier propuesta que no incluya su muro fronterizo con México.