El muro fronterizo los unió en matrimonio

“Este es un mensaje para todas las personas, de que no hay ningún muro que pueda detener el amor”, la contrayente originaria del estado de Guerrero, México, Evelia Reyes

La mexicana Evelia Reyes y el estadounidense Brian Houston unieron sus vidas en la frontera en un hecho histórico y muy significativo. Foto Inmigración.com/ Manuel Ocaño
Manuel Ocaño / Inmigración.com

FRONTERA EE.UU.–MÉXICO.- La mexicana Evelia Reyes y el estadounidense Brian Houston se casaron el fin de semana literalmente en la frontera entre sus dos países.

Evelia llegó a Playas de Tijuana, México, con su vestido de novia y sus hijos, y Brian llegó a Imperial Beach, California. Ambos esperaron a que se abriera la única puerta sobre el muro fronterizo en esa zona de San Diego y, cuando fueron llamados, se aproximaron para celebrar la boda.

Fue un acontecimiento histórico. De hecho, esta es la primera vez que se celebra un matrimonio en esta forma que trae consigo un fuerte mensaje: la frontera, es más lo que nos une que lo que nos separa.

“Este es un mensaje para todas las personas, de que no hay ningún muro que pueda detener el amor”, afirmó Evelia, originaria del estado de Guerrero, México.

“Realmente, no tengo palabras para describir lo que siento, pero estoy muy contento”, dijo Brian.

Se conocieron en Tijuana. Evelia comentó que se enteraron de que el grupo Ángeles de la Frontera planeaba promover nuevamente la llamada Puerta de la Esperanza y ambos pensaron que sería buena idea casarse justamente a media frontera. Su plan fue aceptado.

Cuando momentos antes de la boda, a través de la barda fronteriza pidieron a Evelia que describiera a Brian, ella dijo que “es el mejor hombre del mundo”; y cuando desde México cuestionaron lo mismo al novio, él dijo que la guerrerense es “la mujer de mis sueños”.

La ceremonia la ofició un abogado de inmigración de California, César Luna, pero llegó a la cita desde Tijuana. Dijo que el matrimonio quedó registrado simultáneamente en el condado de San Diego, California, y el municipio de Tijuana, Baja California.

El director de Ángeles de la Frontera, Enrique Morones, insistió desde California que Evelia lleva ahora el apellido de Houston, desde Tijuana ella dijo que es Reyes de Houston, “bueno, será como quede registrado si vivimos en California”. Pero ambos, mencionaron la opción de vivir en los dos lados de la frontera. Representan la unión de dos países.

Esta es la sexta vez que la patrulla fronteriza abre a petición de los Ángeles de la Frontera la pesada muerta de metal para permitir que se reúnan momentáneamente las familias.

Hasta ahora el máximo de familias para cada ocasión fue de seis y a veces de cinco encuentros; esta vez sin embargo fueron once familias y pudieron ser doce, pero una familia no llegó al encuentro.

La señora Carmen Gil fue una de las que llegó al encuentro. Estaba muy emocionada. Vivía en San Bernardino con sus cuatro hijos, pero fue deportada hace doce años. Desde entonces no veía a su hijo mayor, Sergio, de 29 años de edad, porque él no puede cruzar la frontera a México y ella tampoco puede regresar a Estados Unidos porque fue expulsada.

El sábado 18 al llegar a la frontera, la señora Gil lloraba de la emoción. “Apenas el jueves me avisaron que había sido seleccionada para ver a mi hijo y fue el día más feliz de mi vida”, comentó entre lágrimas.

Sergio comentó a través del muro que sus tres hermanos menores son estadounidenses por nacimiento, pero él es todavía mexicano inmigrante, aunque cuenta con permiso para llegar hasta la frontera.

“Mi mamá fue nuestra madre y padre; estamos muy orgullosos de ella. Todavía deportada nos ha seguido ayudando”, destacó Sergio.

Los tres minutos que duró el encuentro de Sergio y uno de sus pequeños hijos con la madre y abuela, fueron de intensa emoción y llanto.

Hugo Castro, de Ángeles de la Frontera en México, explicó que su organización recibe en su página de internet las solicitudes para la apertura de la puerta que une y separa al mismo tiempo a las familias, pero es la patrulla fronteriza la que finalmente hace la selección.

“Lo que pasa es que quienes sean aceptados tienen que tener documentos o permisos para llegar a la frontera”, dijo Castro al confirmar que también los “dreamers” pueden solicitar estos encuentros.

La página para hacer las solicitudes es http://www.borderangels.org