Hasta 15 vehículos sin identificar en redadas para amedrentar a California

Agentes de ICE vestidos de civil forman parte de la nueva estrategia utilizada por el gobierno de Donald Trump para detener a inmigrantes indocumentados en calles, autopistas, centros comerciales, etc.

Dirigentes de la Alianza Comunitaria del norte del condado de San Diego, explicaron en conferencia de prensa la forma como está actuando ICE en redadas indiscriminadas que afectan a madres cabeza de familia y trabajadores sin antecedentes delictivos residentes en la zona cercana a la frontera. Foto Inmigración.com / Manuel Ocaño
Manuel Ocaño / Inmigración.com

ESCONDIDO, CA.- Algunas de las más recientes redadas en San Diego incluyeron hasta 15 vehículos particulares sin marcas y docenas de oficiales de inmigración en ropas de civil que detenían a trabajadores y madres de familia presuntamente para revisión de asuntos de tráfico, para generar temor en California, declararon líderes comunitarios.

El universitario Arturo Venegas, de Alianza Comunitaria, declaró en conferencia de prensa que el día que el presidente Donald Trump visitó los prototipos del muro en la frontera, la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lanzó una de las más llamativas redadas que se hayan registrado en California.

“Me llamaron algunas personas alarmadas porque se corrió la voz de que detenían a las personas, vine a ver si era cierto, y, en efecto; yo conté hasta 15 vehículos particulares sin marcas que indicaran que eran oficiales, y decenas de agentes, todos vestidos en ropa de civil”.

En total fueron arrestadas 118 personas en el área y otras siete en el vecino condado Imperial.

ICE informó posteriormente en redes sociales que entre los detenidos había medio centenar de delincuentes que habían sido deportados tras cumplir sentencias y vueltos a encontrar en territorio estadounidense, entre otros criminales, como un pandillero que calificaron de peligroso.

Pero Lilian Serrano, una coordinadora de la Alianza del norte del condado de San Diego, dijo que la mayoría de los detenidos eran personas que nada tenían que ver con la delincuencia y sin antecedentes criminales.

Los agentes iniciaron la redada entre las 5 y 6 de la mañana del martes 13 de marzo, cuando la mayoría de los trabajadores va a sus labores, detenían a muchos padres de familia; horas después también a madres de familia cuando se dirigían a dejar a sus hijos en las escuelas.

“Qué de delincuente puede tener una mamá que es detenida al llevar a sus hijos a la escuela y tuvo que llamar de emergencia a alguien que fuera por ellos, para que no quedaran solos a esas horas en la calle; o la otra madre, que pidió que dejaran salir de ‘la Prepa’ a su hijo mayor para que recogiera a sus hermanitos porque a ella se la llevaban”, cuestionó Serrano.

La joven dirigente opinó que la serie de redadas en San Diego, después de otra similar en el norte del estado, en las inmediaciones de Oakland y la bahía de San Francisco, “son mensajes de la administración Trump para tratar de intimidarnos, porque en California aceptamos a todas las personas”.

“Ellos quieren que les tengamos miedo, que nos echemos para atrás (porque) el estado de California ya mandó un mensaje a Washington D.C., y es que California está con todos los residentes, tengan a no tengan papeles”, agregó.

Pedro Ríos, director regional del Comité de Servicios de los Amigos Americanos, explicó en entrevista con Inmigración.com que la práctica de acusar como sospechosos de tráfico de personas a inmigrantes inocentes, es una práctica recurrente en California para tratar de deportar rápidamente a los detenidos.

“De hecho es una de las prioridades que Trump quiso cambiar, que todas las personas acusadas de tráfico humano sean deportadas casi de manera inmediata; así que las señalan como sospechosas de vínculos con el tráfico humano o acusan a padres de familia de tráfico de sus propios hijos” en California.

Las redadas dejaron docenas de familias separadas, especialmente en las inmediaciones de Escondido, la mayoría de los detenidos son madres y padres de familia, todos con hijos estadounidenses, según datos de la Alianza.

Todas las organizaciones que participaron en la conferencia de prensa pidieron al público que conozca sus derechos, que si son detenidos por oficiales del ICE o de la patrulla fronteriza, tienen derecho a guardar silencio, solo deben dar su nombre y quizás alguna identificación que sea legítima, y decir que quieren hablar con un abogado de inmigración.