Ven cuesta arriba discusión de plan por “Dreamers” en el Senado

Dirigentes pro inmigrantes en Washington ven con preocupación el plan de discusión para resolver la situación de los jóvenes amparados con el Programa de Acción Diferida, DACA. Temen que la discusión y la facilidad para que senadores propongan enmiendas hagan colapsar la propuesta

Los "dreamers" han luchado por un Dream Act en el Congreso pero las expectativas son cada vez más complicadas a juzgar por lo que observan líderes de organizaciones sindicales y comunitarias a nivel nacional. Foto Inmigración.com / Tomas Guevara
Tomas Guevara / Inmigración.com

WASHINGTON, D.C.- El ruido que imprime la Casa Blanca, el compromiso republicano de discutir la propuesta para los jóvenes “soñadores”, y la dispersión del Partido Demócrata para sacar un real compromiso antes de asegurar votos por el presupuesto son algunas de las condiciones que dos dirigentes y activistas pro inmigrantes en Washington DC, ven como preocupantes  de cara a la revisión legislativa del Proyecto de Ley sobre los llamados “dreamers”.

Para Jaime Contreras, vicepresidente del Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicios, SEIU, filial del Área Metropolitana de Washington, 32BJ, la bancada republicana “tiene el toro por los cuernos”, al haber logrado que el Partido Demócrata cediera con sus votos, y así conseguir la financiación del gobierno con el presupuesto; pero sin tener nada a cambio para asegurar una legislación para los más de 700 mil jóvenes llegados en la infancia a Estados Unidos.

“Los demócratas tenían el mejor chance para lidiar con el problema de los dreamers, y nuestra gente con TPS, durante las negociaciones por el presupuesto, creemos que ellos dieron demasiado sin recibir nada de regreso, lo único que recibieron fue una promesa de que si se iba tocar el tema de inmigración”, comentó Contreras en entrevista con Inmigración.com

Este dirigente sindical, cuya organización aglutina a millares de trabajadores hispanos en el Área Metropolitana de Washington y de otras zonas del norte en la costa este, no esconde su frustración, pero insiste en no perder el impulso y seguir presionando para que la discusión llegue a feliz término.

Para Abel Núñez, director ejecutivo del Centro de Recursos para Centroamericanos, CARECEN en Washington DC, la mayor preocupación en este momento radica en que durante la negociación por el presupuesto, la bancada demócrata claudicó y puso asuntos como el espinoso tema migratorio en una situación vulnerable.

Núñez tiene claro que el compromiso republicano de llevar el tema a discusión en el pleno del Senado -en este caso-,  no genera en si ningún compromiso de que esto conlleve a un voto favorable para la regularización con la residencia permanente para los miles de jóvenes amparados al Programa de Acción Diferida, CADA, y otros menores de edad que calificarían eventualmente para un beneficio.

La Casa Blanca calcula que ese grupo en total lo conformarían 1 millón 800 mil inmigrantes, entre los que fueron beneficiados por el presidente Barack Obama en el año 2013 con el programa y otros que entrarían en ese segmento por rangos de edad.

“En este momento el tema de DACA y del TPS va cuesta arriba para que pase algo en el Congreso. Hablamos que DACA tiene apoyo republicano y demócrata, pero lo que está muy claro es lo que quiere parte del Partido Republicano y la Casa Blanca que es una reforma migratoria”, analiza Abel Núñez.

En todo el país, y especialmente en Washington DC, los “dreamers” han estado activos para pedir su legalización en el país tras el anuncio del presidente Trump de terminar el DACA el 5 de marzo próximo. La discusión ya inició en el senado. Foto Inmigración.com / Tomas Guevara

Para este activista la discusión de la ley no es una garantía de nada, pues la forma en que entraría la propuesta facilita que senadores pongan enmiendas al borrador, lo que podría sobrecargar la propuesta y hacerla colapsar, al llegar a puntos cruciales en los que ninguno de los partidos sea capaz de ceder.

El director ejecutivo de CARECEN sostiene que la dinámica de discusión es demasiado riesgosa para conseguir un voto favorable en el pleno hasta conseguir una legislación que abra las puertas a la residencia permanente a los jóvenes soñadores.

A la vez, el calendario electoral para noviembre de este año, limita espacios de maniobra con congresistas y senadores que no comprometen todo su capital político en iniciativas como las de inmigración, en especial aquellos que disputan bolsas electorales en regiones del país donde el tema genera polémica.

Núñez también critica que la bancada demócrata quiere que se consiga una legislación para los soñadores, al menor costo posible, incluso sacrificando otros grupos que merecen también estar en primera línea como los amparados con el Estatus de Protección Temporal, TPS; cerca de 200 mil salvadoreños, 55 mil haitianos y 2 mil 500 nicaragüenses verán caducar su estatus legal el año próximo.

“Desgraciadamente los demócratas no tienen un plan, lo que ellos quieren es pasar DACA con el menor costo posible, al momento que ceden sobre las negociaciones por el presupuesto con los topes para defensa y otros temas, era lo último que tenían para negociar. Ahorita los demócratas no solo no tiene nada que negociar y ni están claros qué es lo que quieren”, critica el director de CARECEN.

No obstante, Contreras y Núñez llaman a mantener la calma e instan a cada inmigrante a buscar de manera personal a abogados y organizaciones confiables para explorar sus propias posibilidades mientras surte alguna vía legislativa para garantizar una reforma migratoria integral.