EDITORIAL: El regalo de Pascua desinformado de Trump

Trump aprovechó la noticia que daba cuenta de una caravana de centroamericanos que pasaba en “viacrucis” por México hasta llegar a la frontera con Estados Unidos para afirmar que venían a aprovecharse de DACA, y fustigó al gobierno mexicano y a los demócratas

Inmigración.com / Editorial

La tranquilidad de la Semana Santa (Spring Break) en Estados Unidos, fue interrumpida el domingo de Pascua (Easter) por el presidente Donald Trump, cuando anunció en varios furibundos ‘tweets’, que daba por muerto el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia DACA, y exigía a México que hiciera más por frenar el flujo de inmigrantes que atraviesa su territorio con la meta de llegar a Estados Unidos.

Trump aprovechó la noticia que daba cuenta de una caravana de centroamericanos que pasaba en “viacrucis” por México hasta llegar a la frontera con Estados Unidos para pedir asilo y aprovecharse de DACA debido a la crisis social, política y de inseguridad principalmente en Honduras, para fustigar al gobierno mexicano y a los demócratas.

“!No más acuerdos con DACA!. DACA está muerto porque los demócratas no actuaron en el Congreso y no les importa. Eso ya no funciona. Debemos construir el muro y asegurar nuestras fronteras con legislación adecuada. ¡Los demócratas quieren que no haya fronteras, y de ahí las drogas y el crimen!”, tuitió Trump.

Ante las preguntas de los periodistas en los jardines de la Casa Blanca, Trump afirmó que (los demócratas) “tuvieron una gran oportunidad, y realmente les han decepcionado (a los ‘dreamers’). Es una pena. Y ahora la gente quiere entrar a EE.UU., aprovechándose de DACA”.

Pero, de nuevo, son afirmaciones falsas porque no ha habido acuerdos con DACA, y al menos por ahora, está en manos de los tribunales de California y de Nueva York, que autorizaron a los jóvenes a seguir registrándose en el programa, luego no está muerto. Y tampoco es cierto que los que quieren llegar ahora a Estados Unidos, lo hagan para cobijarse con DACA porque el beneficio sólo cubre a los que llegaron al país y han vivido de manera continua en EE.UU., desde el 15 de junio de 2007 y cumplen varios requisitos.

La furia de Trump se desató al concluir que el gobierno de México no hacía nada para detener a los integrantes de la caravana que avanza por el país y por el contrario desplegó a la policía para protegerlos en trayectos peligrosos.

Sostuvo que México debe hacer más en sus controles migratorios si quiere que el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), siga activo. “México está consiguiendo una fortuna con el TLCAN… Tienen leyes fronterizas fuertes, las nuestras son patéticas. ¡Con todo el dinero que le sacan a EE.UU., espero que detengan a la gente que trata de entrar en su país y luego al nuestro, al menos hasta que el Congreso cambie nuestras leyes migratorias!”, reiteró.

Pero, según el Instituto Nacional de Migración de México, en el 2017 se registraron cerca de 165 mil deportaciones y en el 2016, 217 mil, la mayoría ciudadanos centroamericanos y de otras nacionalidades que pretendían llegar a Estados Unidos de forma indocumentada.

Trump ve que su insistente promesa de campaña de que México pagaría por el muro se le va de entre las manos al punto de sugerir que el dinero salga del presupuesto asignado al Pentágono “por tratarse de un tema de seguridad nacional”, algo que también se ve difícil de que se cumpla.

Lo que se observa es que el desespero se apoderó del mandatario en la reflexión de la Semana Santa y lo que logró es que sea el centro de una “caravana” de críticas por su desconocimiento de DACA.