EDITORIAL: Historias exitosas de “dreamers”

Inmigración.com presentará a partir del 15 de enero y hasta el 2 de marzo, historias exitosas de nuestros "dreamers" o “soñadores”, con el propósito de resaltar el aporte de los jóvenes a este gran país

En Raleigh, capital de Carolina del Norte, jóvenes marcharon con carteles, el 8 de diciembre de 2017, unos agradeciendo al senador Tillis la presentación de un proyecto de ley a favor de los soñadores y otros pidiéndole que respalde el Dream Act. Como ellos, muchos otros dreamers esperan que el congreso emita una ley que los proteja de manera permanente. Foto cortesía.
Inmigración.com / Editorial

LAS VEGAS, NV.- Como se recordará, la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), es un programa que nació de una orden ejecutiva del presidente Barack Obama en el 2012, ante la negativa del Congreso de someter a votación el Dream Act, y que otorgó permisos temporales renovables a jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos con sus padres antes de los 16 años, y sin poder de decisión.

Dichos permisos debían renovarse cada dos años, pero el 5 de septiembre de 2017, el presidente Donald Trump, eliminó el DACA y otorgó un plazo de 6 meses al congreso (que vence el 5 de marzo de 2018) para que presente una solución legislativa. De lo contrario, cerca de 800 mil jóvenes se verán enfrentados a la deportación.

En momentos de dificultades, nuestra comunidad inmigrante se sabe superar. Lo que hay que tener es persistencia, no desmayar y seguir pidiendo en un Dream Act que no tenga condicionamientos, lo que llaman una legislación limpia.

En un trabajo periodístico del portal Inmigración.com, nos propusimos reunir historias exitosas de jóvenes amparados por DACA, con el fin de hacer tomar conciencia a algunos políticos en Washington DC que se oponen a darles una oportunidad de legalizar su estado migratorio.

Estos contenidos se harán llegar a congresistas y directores ejecutivos de empresas multinacionales.

Los que se oponen a regularizar a los dreamers, argumentan, entre otras razones, que ellos -y los inmigrantes en general- les quitan oportunidades de empleo a los ciudadanos nacidos en este país, pero estudios demuestran lo contrario.

Sin embargo, un informe publicado en septiembre de 2016 por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos, desmiente esta teoría.

El reporte señala que los inmigrantes altamente capacitados, en especial en tecnología y ciencias, que han llegado en grandes cantidades en años recientes, ocasionaron un importante “impacto positivo” en los estadounidenses calificados y también en la clase trabajadora. Estimularon la innovación, al ayudar a crear empleos.

Otro análisis titulado “¿Los inmigrantes laboran en trabajos peores que los nacidos en Estados Unidos? Evidencia de California”, elaborado en el 2014 por la doctora Madeline Zavodny, concluye que “Granjeros, procesadores de carnes y aves, compañías de construcción, restaurantes y hoteles son algunas de las industrias que han tenido dificultades para suplir los trabajos sin trabajadores inmigrantes”. Algunos trabajos que los estadounidenses no hacen.

No solo los inmigrantes son mano de obra, muchos de ellos son empresarios. Un 40% de las 500 empresas líderes en el país fueron fundadas por inmigrantes o sus hijos. Esto incluye muchos de las marcas estadounidenses más exitosas como Apple, Google o Intel de acuerdo con Jens Heinmueller, co-director del laboratorio de política migratoria de la Universidad de Stanford en California.

Con sus conocimientos y habilidades, los dreamers constituyen un aporte importante a la economía de Estados Unidos.

A lo anterior habría que agregar que el 78% de los votantes registrados en EE.UU. creen que se le debe permitir a los dreamers permanecer en este país. Además, se estima que en diez años el país perdería más de $460.000 millones de dólares del PIB si se diera por terminado el programa de DACA.

Por lo anterior, Inmigración.com considera relevante respaldar a los “dreamers” y una buena manera de hacerlo es mostrando sus historias, algunas entre miles, que reflejan el grave error que se estaría cometiendo si Estados Unidos decidiera expulsar a estos jóvenes que conforman el futuro de esta gran nación.