El autoritarismo, la irracionalidad y la crueldad de Donald J. Trump suben de tono según se intensifica la investigación del fiscal especial Robert Mueller, en torno a la posible conspiración de elementos de la campaña del actual mandatario con los rusos para influir en la elección presidencial de 2016, así como la potencial obstrucción de justicia para entorpecer la pesquisa.

La editorialista de America’s Voice, Maribel Hastings, explica que por lo visto en la manifestación de supremacistas blancos en Washington DC, había mayor presencia de personas que rechazan el odio, que los propios manifestantes amparados por la retórica del presidente Trump, aun año del enfrentamiento que dejó un muerto y varios heridos en Charlottesville, Virginia

Las noticias vuelan en materia de inmigración y quizás muchos hayan pasado inadvertida, por lo insólita, la información de la Casa Blanca según la cual los inmigrantes legales que quieran dar el paso a la ciudadanía o aquellos que quieran obtener la residencia permanente, enfrentarían una serie de obstáculos por haber utilizado programas de asistencia social creados y regulados por el gobierno para ayudar a los menos favorecidos.  

La crisis humanitaria creada por el gobierno de Donald Trump al separar a cerca de 3.000 niños de sus padres (incluidos bebés), lejos de solucionarse empeora cada día más. Los cambios a la ley, convenientes a sus decisiones, se han convertido en una peligrosa constante que por ahora se refleja en las políticas migratorias de la actual presidencia.

Los operativos de ICE son cada vez más frecuentes y rudos al momento de buscar a una persona indocumentada en una casa de familia o lugar de trabajo con fines de arresto. Su obligación, por ley, es mostrar una orden de arresto firmada por un juez, para obtener el permiso de entrar a una propiedad privada, pero eso no es suficiente para ciertos oficiales de inmigración que han cambiado esta norma por la violencia

Bajo el lema ‘Ciudadanos por la Ciudadanía’, nuestro portal de noticias inmigración.com inicia una campaña de motivación para que los residentes con tarjeta verde den el paso a la ciudadanía, una decisión que bien podría hacer la diferencia entre permanecer en riesgo en determinadas circunstancias o asegurar su futuro y el de sus seres queridos en Estados Unidos.

Si hay un común denominador en este momento en la vida de los inmigrantes en cualquier punto geográfico del planeta es, en definitiva, el miedo: a la violencia, al hambre, a la falta de trabajo, a las guerras, a las persecuciones y a las amenazas de muerte; pero también al acoso oficial, al racismo, al discurso anti-inmigrante, a la xenofobia, a la discriminación y a las deportaciones.

El director interino de ICE, Tomas Homan, anunció recientemente su retiro no sin antes dejar en marcha una política de miedo entre la población inmigrante al ser uno de los más firmes representantes de la ofensiva del presidente Trump, tanto en territorio estadounidense como a lo ancho de la frontera sur para impedir lo que ellos llaman captura de ‘delincuentes’ para referirse en forma general a personas sin documentos

La migración hacia Estados Unidos proveniente especialmente de México y de países centroamericanos, en años recientes, no ha sido tan tensa y llena de advertencias, amenazas y confrontaciones incluidos los presidentes, como lo ha sido en estos 15 meses del gobierno de Donald Trump.