Identificados ya como un grupo social que ha sido rechazado y atacado directa, consistente y contundentemente desde el poder, los inmigrantes, sobre todo los latinos, hemos tenido que madurar a pasos agigantados en todos los frentes en apenas un par de años, a fin de sobrevivir cada embate emanado del prejuicio, de la discriminación y lamentablemente del racismo que ya permea cada rincón de Estados Unidos.

Nadie como Donald Trump para superar sus propias barrabasadas. Mientras el huracán “Florence” se aproxima a la costa Este de Estados Unidos, él declaró que la respuesta federal a la debacle del huracán “María” en Puerto Rico hace un año, fue “un increíble éxito no reconocido”. Esto, a pesar de que casi 3,000 personas murieron a consecuencia del fenómeno y sus secuelas, y otros análisis concluyen que pueden ser hasta 4,000 las muertes.

Nada detiene ya la bola de nieve que se ha formado en la anti-inmigrante Casa Blanca actual tras darse a conocer el escrito anónimo publicado por The New York Times (“Soy parte de la resistencia dentro del gobierno de Trump”). E irá creciendo al paso de los días y los hechos, de las malas decisiones y de los desplantes de cómica soberbia de quien por ahora tiene en sus manos el destino de este país.

La columnista y asesora de Americas’ Voice, Maribel Hastings, analiza la forma como los republicanos que siguen las decisiones del presidente Trump, asistieron al funeral del senador John McCain, para ‘rendirle honores’ los cuales califica de fariseos porque apoyan irrestrictamente a quien representa la antítesis de lo que pensaba y practicaba el fallecido senador por Arizona.

El presidente Donald Trump culpa a los periodistas de ser los “enemigos del pueblo” y de crear noticias falsas cuando la verdad es que sólo hacemos nuestro trabajo y el tema de inmigración no escapa a la ira presidencial. Con algunos ejemplos se ilustra cómo las decisiones de los organismos del gobierno afectan negativamente a la comunidad y la credibilidad de quienes nos gobiernan.

El autoritarismo, la irracionalidad y la crueldad de Donald J. Trump suben de tono según se intensifica la investigación del fiscal especial Robert Mueller, en torno a la posible conspiración de elementos de la campaña del actual mandatario con los rusos para influir en la elección presidencial de 2016, así como la potencial obstrucción de justicia para entorpecer la pesquisa.

La editorialista de America’s Voice, Maribel Hastings, explica que por lo visto en la manifestación de supremacistas blancos en Washington DC, había mayor presencia de personas que rechazan el odio, que los propios manifestantes amparados por la retórica del presidente Trump, aun año del enfrentamiento que dejó un muerto y varios heridos en Charlottesville, Virginia

Las noticias vuelan en materia de inmigración y quizás muchos hayan pasado inadvertida, por lo insólita, la información de la Casa Blanca según la cual los inmigrantes legales que quieran dar el paso a la ciudadanía o aquellos que quieran obtener la residencia permanente, enfrentarían una serie de obstáculos por haber utilizado programas de asistencia social creados y regulados por el gobierno para ayudar a los menos favorecidos.  

La crisis humanitaria creada por el gobierno de Donald Trump al separar a cerca de 3.000 niños de sus padres (incluidos bebés), lejos de solucionarse empeora cada día más. Los cambios a la ley, convenientes a sus decisiones, se han convertido en una peligrosa constante que por ahora se refleja en las políticas migratorias de la actual presidencia.