Expansión de centro de menores en Texas ahonda crisis humanitaria, según HRW

Ese centro fue abierto el pasado mes de junio para acoger a los niños separados de sus familias en la frontera con México, tras el inicio de una campaña de detención masiva de inmigrantes irregulares propuesta por la Administración del presidente, Donald Trump

En diferentes lugares del país se han realizado ayunos y protestas para exigir el cierre de centros que albergan a niños separados de sus padres indocumentados en la frontera sur. Ahora se conoce que el gobierno ha ordenado ampliar varios centros de detención, entre otros el de Tornillo, Texas, para albergar hasta 4000 camas más para menores de edad, lo que significa el incremento de la norma de "tolerancia cero". Foto Archivo EFE/ALBERT TRAVER
EFE

AUSTIN, TX.- El grupo Human Rights Watch (HRW) reveló hoy nuevas fotografías que muestran el crecimiento de las instalaciones del centro de detención de menores inmigrantes de Tornillo (Texas) que, alertó, profundiza la crisis generada por la política de “tolerancia cero” del Gobierno.

Ese centro fue abierto el pasado mes de junio para acoger a los niños separados de sus familias en la frontera con México, tras el inicio de una campaña de detención masiva de inmigrantes irregulares propuesta por la Administración del presidente, Donald Trump.

Fotografías satelitales del miércoles 3 de octubre de 2018, por Human Rights Watch (HRW), donde se aprecia la evolución del 19 junio de 2018 (arriba) al 13 septiembre de 2018 (abajo) del centro de detención de menores en Tornillo, Texas. Foto EFE/Human Rights Watch

El Gobierno federal tenía previsto utilizar esas instalaciones de forma temporal y finalizar su actividad a principios de julio; pero dicho cierre nunca llegó y ayer el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés) confirmó que triplicará su tamaño.

En la actualidad hay 2.020 menores que permanecen retenidos en el centro de Tornillo, aunque, tal y como muestran las imágenes de HRW a las que tuvo acceso Efe, el aumento de la capacidad, de 28 a 101 tiendas de campaña de plástico, permite acoger hasta 3.800 niños.

Una de las investigadoras de HRW, Clara Long, consideró que esta decisión profundiza “una crisis generada por ellos mismos”, en referencia a las autoridades del país, y es el ejemplo que demuestra el intento de Trump de mantener a los inmigrantes arrestados.

“El Gobierno cree que tiene que retenerlos para controlar la inmigración, pero eso no es verdad, hay alternativas más dignas y seguras para que pasen sus procesos migratorios fuera de la detención. Esta situación daña sus posibilidades”, explicó Long, en declaraciones a Efe.

La experta de HRW advirtió de que el problema no solo se produce en este centro de Texas, sino que, según sus cálculos, 13.800 niños se encuentran detenidos a nivel nacional, cuando al principio de la crisis migratoria en el mes de mayo había aproximadamente 2.400.

Este incremento “no tiene que ver con el flujo de entrada, sino con la decisión de no soltar a los menores con sus padres”, por lo que Long reclamó un “cambio de dirección” en el Gobierno para respetar “un proceso migratorio justo”.